martes, 23 de agosto de 2016

Fui robado



Antes de empezar esto, debo aclarar que no, no fui asaltado, de hecho nunca lo he sido. Sin embargo desde hace un buen tiempo, cada vez me es más frecuente escuchar a personas que si lo han sido. Por eso hago este escrito en el que expondré los puntos de porque tu estudiante promedio de prepa, tu fan promedio de Maluma, tu amigo peaton, podrías ser asaltado.

Número uno, y casi me siento obligado a decirlo: el celular. En un 80% de las ocasiones, las personas que han sido asaltadas son de esas típicas que siempre van con su celular en la mano y los datos activados. Ósea, sales a las 6am de tu casa y vas caminando por una calle sola, oscura y peligrosa y no se te ocurre nada mejor que publicar “Rumbo a la #Prepa” o  “Buen inicio de semana (Y)(Y)”. Chavos, ¿recuerdan cuando en la cena o fiestas familiares sus papas les piden que dejen su celular? No se los dicen para molestar precisamente. Se los dicen para que pongan atención a lo que hacen, ósea, comer. Un día de estos se les va a ir el tamal por otro lado y a ver si los likes de sus publicaciones los salvan. Spoiler: no lo harán. Hay lugares y momentos para usar el celular, no mamen.

Punto dos: la música, o más específicamente la música a volumen altísimo. Ya sabes, de esas veces que te gusta la canción y quieres compartirla con Tláloc y subes todo el volumen a más no poder. ¿Quieres escuchar música mientras realizas tus viajes en transporte público o caminando? Ok, razonable, pero vuelvo al primer punto: debes poner atención a lo que haces. Escuchar música en un volumen alto es increíble cuando quieres “desconectarte” y solo escuchar el ritmo de tu artista favorito, pero repito, hay lugares y momentos. El cruce peatonal no es un buen lugar para desconectarte de la realidad, tampoco en el transporte público.

Punto tre… ¿saben qué? Creo que ni siquiera necesito un punto 3. Si no han comprendido el único y principal punto de este texto, solamente corroboran que los rateros hicieron bien su trabajo al seleccionar a su víctima. Esto ha sido todo en “El lado bueno de negativo” los espero mañana con una nueva reseña como siempre y recuerden: está bien ser bueno, pero ser bien esta bueno.

2 comentarios:

  1. Creí que diría: está bien ser bueno, pero no está bueno ser pende...
    (Y)(Y) buen fin de semana
    -Enviado desde Avenida Pino Suárez

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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