miércoles, 30 de septiembre de 2020

Experiencia: Enfermo - Noviembre parte 3

Noviembre parte 3
Leí una pequeña parte de la parte anterior... cielos, por fin logré eruptar... quizá ahora pueda escribir un poco mejor y recordar lo que viví esa noche en el hospital. Apenas me he dado cuenta de que esto fue el día de la revolución mexicana. Claro que no me había dado cuenta si quiera, ya que lograron conseguirme una camilla hasta la madrugada siendo que había llegado el día anterior por la mañana. Ahora no recuerdo la hora a la que me dieron la camilla, pero recuerdo que por fin habían descartado una operación pronta, por lo que me permitieron beber agua. Apenas llegué a la camilla, y pude dormir. Es extraño, porque todo ese tiempo no recuerdo nada o poco acerca de lo que vivieron los demás, es decir, no recuerdo como veía a mi mama o a mi hermana que también estaban ahí. Recuerdo mas el piso del hospital, que era lo que mas veía en ese día, solo miraba hacía abajo y de ves en ves mi celular en donde el mensaje que aún me importaba no lo había recibido. Casi toda la tarde no recibí mucha respuesta de parte de Hiroshima, pero me enfocaba mas en no morir que en el celular y aún así lo veía cada que podía. Mi estancia en el hospital fue muy corta realmente. La primera noche fue solo dormir, el día siguiente piquetes para el catéter, y el jueves por fin me programaron una endoscopia, que terminaría revelando lo que fuera que tuviera o en todo caso, ayudar a identificarlo. Desde que llegue al jueves, la conversación con Hiroshima fue muy poca. Recuerdo que había mencionado que estaba en época de exámenes, y le dije que no había problema, que la entendía, aunque sinceramente siempre esperaba sus mensajes.

No podría recordar bien estos días y no mencionar a Nagasaki, quién es otra chica especial que también estuvo conmigo. No quiero profundizar en lo que significo ni en lo que me hizo, pero si mencionaré que ella fue la primera persona en visitarme el día miércoles por la mañana. Algo demasiado extraño porque casi no había contacto desde hacía tiempo con ella. Mi familia estuvo muy presente y uno que otro amigo que se pudo dar la oportunidad de irme a visitar, ya que fueron pocos los días que estuve. Incluso algunos compañeros de trabajo fueron a verme. Recuerdome en la cama con dolor en el estómago aún y solo pensaba en lo mal que estaba al sentirme bien de que me vieran tan mal... es decir, todos los meses anteriores me había sentido terriblemente mal, y a todos se los dije o les hice alguna seña en algún momento, pero no me habían escuchado o puesto atención. Pero ese día estaba ahí, tirado de frente a ellos en una cama de hospital y con 'no se qué' conectado a mi venas. Sus palabras y presencia me reconfortaban, pero también sentía una cierta satisfacción al poder hacerles notar lo mal que había estado y que ellos quizá no habían creído. El día jueves llego y unos compañeros acaban de llegar a saludarme, hasta que entro un camillero a avisarme que ya me iban a llevar a la endoscopia, así que se tuvieron que ir pronto. Me llevaron a otra clínica por la tarde y pasé por el proceso mencionado. Al terminar seguía sedado, pero recuerdo seguir en la camilla mientras mi tia me cuidaba. Recuerdo que le dije que tenía sed, y había un niño con un jugo de uva y yo se lo pedí... ahora lo recuerdo con cierto humor haha no sé como pero mi tía lo consiguió para mí y yo lo bebí. Sabía a gloria haha en fin, después de un rato estaba de nuevo en la clínica original y mi tia cambio turno con mi mama de nuevo, junto con mi abuelita. El proceso de la endoscopía me había dejado un ligero hipo que poco a poco se hizo frecuente incluso un par de días siguientes. La noche callo y mi conversación con Hiroshima llego a un punto de inflexión en donde le preguntaba por que no había ido a verme.... Dejaré esto aquí, ya que el día siguiente, viernes 22, lo comencé hablando con ella por la madrugada y eso podría ser mas extenso, además es tarde y creo que si podré dormir a fin de cuentas.