Noviembre parte 2
Esta parte de la historia se podría decir que es de las mas complejas, extensas y con repercusiones aún actuales. Es curioso como todo ocurrió en apenas una semana... semana que comenzó el día 19 de noviembre, un martes. Ese día tenía la cita con el gastroenterolo del IMSS quién evaluaría si era necesario operar o no. Como probablemente si tenía que ser operado, me recomendaron llevar ayuno, incluso de agua. La pasé mal al ir, porque tenía hambre realmente y sed, ya de por sí andaba malo, pues eso me hizo empeorar un poco mas aún. Realmente no sabía que esperar de aquella consulta. Todo me parecía muy exagerado como para requerir una operación, y aunque no andaba bien, tampoco estaba tan mal hasta ese momento. De cierta forma, al llegar ahí sentí que lo peor ya había pasado... ahora sé que solo comenzaba. La visita duró menos de 10 minutos, en los cuales el doctor simplemente detecto que no tenía nada que requiriera operación, así que me planeaba regresar con el doctor del IMSS con el comentario de 'no requiere operación' lo cual significaba otras dos semanas en espera. No me sentía sorprendido en realidad, solo algo decepcionado. Íbamos de regreso a casa y decidí comer algo porque moría de hambre... me acabo de dar cuenta de que el IMSS hizo la parte mala de mi enfermedad... y diré que escribir esto, aunque nadie lo vaya a leer, si sirvió, porque literal me acabo de dar cuenta de que el IMSS fue quién me lo empeoro todo... En fin, comí algo de pan tostado integral y antes de irme tuve que ir al baño. En donde al salir, me sentí muy mal de la presión. Tomé algo de agua pero de pronto sentí todas mis fuerzas desvanecerse y casi caer inconsciente. Lógico, no había ni desayunado. Sea como sea, fue motivo suficiente como para que me mandaran a urgencias. Realmente, ni siquiera me dí cuenta de como llegué a urgencias de lo débil que estaba y solo observaba el piso. Entonces comenzó la espera mas larga que he tenido que hacer en años, si no es que en toda mi vida hahaEse día estaba en la clínica 33 a las 9am, y antes de las 10 estaba en la sala de espera de urgencias junto con algunas personas que estaban ahí también. Me atendieron a las 2am... desde las 10am hasta las 2am estuve en la sala de espera junto con enfermos de todo tiempo. Todo el día transcurrió y no habían pasado a atender a nadie. La gente enferma solo llegaba, y no se iban si no podían. Quiénes estaban un tanto no tan enfermos, se cansaban de esperar y se iba. Aún así, los dos cubículos de espera estaban llenos, y por la noche había enfermos en los mismos pasillos. Creo que nadie se había percatado de que los mismos que estábamos ahí a las 10am eramos los mismos de las 11am, y los de las 12pm y los de la 1pm, y los de la 2pm, etc etc En un principio estaban cada enfermo con su familiar o familiares pero pronto no había espacio para los familiares, así que habían puros enfermos. Desde ancianos en sillas de ruedas, chicas embarazadas y mamas con su hijo teniendo convulsiones. Sin lugar a duda puedo decir que fue de las peores experiencias que he tenido estos meses. El vivir esa situación junto con ellos y saber que no solamente no puedes hacer nada, si no que debes ser paciente y esperar sin saber a que alguien haga algo sin estar seguro de si de hecho se hará algo. Hasta la 1am los familiares (que ahora estaban fuera de la sala de espera) decidieron ir a reclamarle no solo a las enfermeras si no a la encargada, quién dijo que pensó que no había pacientes... gasetuma! Pasada la 1am me pasaron un médico que pidió que me hospitalizaran debido a lo mal que estaba y es que, en todo ese tiempo de espera TAMPOCO pude comer. Según porque si iba a terminar en cirugía y las enfermeras de las 11am me pidieron no comer hasta la operación, misma que obviamente nunca se hizo y solo me quedé sin comer en todo el día AH y sin agua tampoco... Por fin en una camilla del IMSS logré descansar un poco y así comenzó el miércoles 20 de noviembre.