Introducción
Bueno, ciertamente no puedo comenzar una nueva entrada sin una breve introducción. De hacerlo así, creo que el texto no tendria mucho sentido para quien lo leyese. Por otra parte, creo que le quitaria un poco el toque de misterio a algunas entradas. Dejare este tema abierto a una nueva entrada y me limitare a hacer la introducción del siguiente texto.
Fecha: 17 de marzo del 2015, a las 12:04am.
Resulta que un amigo me comenta que una página realiza una clase de concurso de creepy pastas. Estas creepy pastas deberían contener solo 200 palabras, por lo que eran titulos pequeños. Si mal no recuerdo, escribi dos historias. ¿La razón? Honestamente no la recuerdo pero en fin, escribí dos.
En esta entrada publico la primera de ellas, y debo hacer mención obligatoria de que la cantidad de palabras me parecio muy limitada para hacer algo "de mi estilo". Por lo que decidí jugar un poco con el titulo de la historia. Si son observadores, podrán comprenderla en su totalidad y no hacer comentarios como "¡pero no tiene final!", y de esto hago mencion, ya que la mayoria de mis historias tienen un "algo" a lo que se debe prestar especial atencion. En este caso y como ya lo dije, es el titulo.
¿Quién te salvara a ti?
4am. Cinco jóvenes en una habitación
pequeña. Cuatro de ellos en el piso junto a botellas y latas de la cerveza más
barata. El único hombre en pie, el buen de Ricardo. Reconocido ampliamente por
ser el más “duradero” en el ámbito de alcohol y fiestas clandestinas. Esa
madrugada en especial no se veía tan animado. Sentado en el piso y recargado en
un mueble, la mirada de Ricardo se concentraba en un punto en especial.
Penetraba la pared con esa mirada tan perdida de cualquier joven enamorado. Una
mancha de sangre en la pared, comenzó a moverse. Emitía gritos leves mientras
comenzaba a tomar forma. Se expandía poco a poco, hasta tomar la forma que
buscaba. “Te vi” dijo esa pelicular y reciente pintura de sangre. Ricardo solo
golpeo su nuca con el mueble. “Dijiste que no lo volverías a hacer” le dijo a
la pintura mientras comenzaba a llorar. “Tranquilo, solo vine por lo mío” dijo
aquella indescriptible imagen. La sangre de los jóvenes comenzó a viajar poco a
poco a la pintura mientras se escuchaban unas sirenas de policía a lo lejos. “Lo
disfrutaste, ¿cierto?” dijo la pintura. “Cállate y cumple con tu parte…
sálvala.” Claro, pero…
No hay comentarios:
Publicar un comentario